22 de agosto de 2008

Los Cangrejos Peruanos

Es bastante conocida la historia (triste, pero quizás cierta) que circula por Internet sobre el vendedor de cangrejos que tenía dos baldes, uno con cangrejos "internacionales", con tapa para que no se escapen, y el otro con cangrejos peruanos, sin tapa pues cuando uno intenta escaparse los demás lo jalan para impedirlo.

Ayer escuché algo que me hizo recordar esta historia. En Radio Programas estaban recibiendo comentarios de los oyentes sobre la participación peruana en las olimpiadas, en particular el cuarto puesto del peruano Peter López. Llamó mi atención el comentario de una mujer sobre el "eterno casi" de los peruanos.

La mencionada mujer no solo se deleitó en restregarnos en la cara que los peruanos siempre celebramos los "casi", sino que fue más allá: Llevó su comentario a un "doble casi" al mencionar que Peter habría participado con la delegación peruana porque no logró su clasificación con la delegación estadounidense.

Curioso... Recuerdo que hace unos años celebrábamos al primer astronauta peruano.

Curioso sobre todo no recordar que estos retos TAMBIÉN son retos individuales, que son personas. Las circunstancias en que estas personas representan a un país son (o por lo menos deberían ser) accesorias a aquellas por las cuales se representan a si mismos. Recordemos que la medalla se la queda quien la ganó, no el país. Aceptemos que los demás miembros del país, en el fondo, lo que hacemos es subirnos al éxito de quien lo obtuvo, especialmente si no hemos aportado nada como país a su logro.

14 de agosto de 2008

Subvención a los Combustibles

El fondo de compensación del precio de los combustibles es, en el fondo, una subvención.

En mi modesta opinión, no sirva más que para fines políticos y demagógicos, para que alguien salga a hablar de él, que parezca que se preocupan por los pobres, etc. Pero ¿tiene sentido que los combustibles tengan a la vez una subvención de este tipo y un impuesto selectivo al consumo (además del impuesto general a las ventas)?

Si en lugar de haber este fondo, se redujese el impuesto, no sería tan popular la medida ni daría tanto de hablar, por lo que habría menos "show" para la exposición de los políticos necesitados de pantalla. La consabida cantaleta es que con el alza de los combustibles se elevarían los precios en general y quien más sufriría sería el pueblo, el más pobre.

Esa subvención sale de los impuestos que pagan las empresas (principalmente) como todo lo que gasta el estado. Se cree (por tendencias absurdas nacionalistas) que hay que gravar más a las empresas porque son "ricos", sin darse cuenta de que cuando las empresas se sienten ajustadas, cortan por el lado más fácil, la masa obrera, los más pobres.

En el Libro "Padre Rico, Padre Pobre" de Robert T. Kiyosaki, encontré un párrafo que me encantó. Las acciones del gobierno para reducir la brecha entre los ricos y los pobres generalmente fracasan porque los ricos saben siempre cómo estar un paso delante de ellas y hasta beneficiarse gracias a ellas. Si le suben los impuestos a la gasolina de 95 creyendo que se afecta a los ricos, ellos tienen capacidad de regresar a otro vehículo que use de 90 o gas, mientras que alguna empresa de taxis remisse que utilice autos un poco más elegantes si se verá afectada, llegando el ajuste a sus choferes, que no son precisamente "potentados".

Así funciona la economía. No interesan las pataletas. Los que en verdad se hacen ricos son los que siempre están buscando las rendijas por dónde meterse. El gobierno debería preocupárse más por generar las condiciones para producir NUEVA RIQUEZA y no hablar de REDISTRIBUIR la existente. En lugar de preocuparse por algo como el fondo de compensación de combustibles, sería bueno aceptar que, por ejemplo, el tren eléctrico de Lima podría ser un gran aporte si se hace sin demagogia, según un estudio técnico, y se acepta que tendrá que ser subvencionado. Ahí no se subirán los ricos ni para hacer turismo.

5 de agosto de 2008

Viajes de Fiestas Patrias

En nuestro país existen dos tipos de peruanos: Los que viven en Lima y los que viven fuera de Lima.

En los fines de semana largos, los de Lima viajan de turismo al resto del país. Los de fuera de Lima viajan a veces a Lima y otras veces al resto del Perú.

Acá es donde uno descubre que, para los que viven en Lima, el resto del Perú solo existe en fiestas patrias, fines de semana largos, o cuando su equipo de fútbol juega de visitante.

Llevo 20 años viviendo en Lima, cuando llegué, el centro estaba en abandono. Aun así, apenas averigué qué línea de micro me acercaba a la Plaza de Armas, me fui a conocerla. Disfrutaba mucho caminando por el centro. Me encantaban la Plaza Bolognesi y la Plaza Dos de Mayo, con sus edificios simétricos y todos del mismo color. Mis amigos limeños me preguntaban qué veía en ellos, si todo el primer piso estaba lleno de pamfletos y la vereda llena de vendedores ambulantes de libros viejos. Yo no veía eso, yo me fijaba en las construcciones, en la historia que incluían.

Afortunadamente todo eso fue recuperado, ya no están los vendedores de libros. Aun cuando el tráfico desanima a mucha gente de ir por el centro de Lima, hoy en día cada vez más gente lo hace. Cuando llegué acá, conocí gente que jamás había salido de la provincia de Lima y sin embargo no conocía la Plaza de Armas. Osea vivían en Lima sin vivir en Lima, tremenda paradoja.

La polarización de la cual hablo, el que haya peruanos de Lima y peruanos de fuera de Lima tiene muchos otros aspectos de los cuales más adelante hablaré. Uno de ellos tiene que ver con los medios de comunicación. En Lima se hacen medios de comunicación NACIONALES, que llevan las noticias de Lima (y del Perú) al resto del país. En el resto del país los medios de comunicación son LOCALES, llevan a su localidad las noticias locales y del resto del país. La diferencia entre ambos es que los locales saben que son locales y que sus noticias tienen importancia local. Los limeños no se dan cuenta de que sus noticias, en gran medida, son también locales, solo interesantes para Lima.

Cuando uno vive fuera de Lima y ve televisión, escucha radio o lee diarios de Lima, uno termina acostumbrándose a las noticias locales de Lima mezcladas con las noticias de interés nacional. Desde comienzos de la década del 80, cuando las televisoras comenzaron a transmitir en directo a todo el país, esto se hizo más marcado. En particular, empezaron las barras de equipos de fútbol de Lima en ciudades del interior donde históricamente sólo sonaba el equipo local. Pero el equipo local nunca sale en la televisión. Hace una semana un diario como "El Comercio", que se jacta de ser el "decano de la prensa nacional" incluía en su suplemento deportivo las noticias de las derrotas de los 3 equipos de Lima, a página completa, y sólo informaba en una línea de alguno de los demás resultados. Un lector de Chiclayo o de Arequipa apenas leía "En otras noticias, Melgar derrotó 2 a 0 al Aurich" y en cambio encontraba 2 páginas sobre Alianza, incluyendo las especulaciones sobre el futuro de su entrenador, una sobre Cristal y su derrota, dos sobre Universitario que jugaba ese día. Página completa para noticias internacionales, fácilmente descargadas de las agencias noticiosas mundiales. Paradógicamente el resto del mundo está más cerca que el resto del Perú.

En tal contexto, es comprensible que un fin de semana largo como el de Fiestas Patrias sea interesan te para que quienes viven en Lima viajen a conocer el resto del país. Es "deporte de aventura", internarse en tierras desconocidas, que no figuran en los medios de comunicación, que están más lejanas que Francia o España (todos los días vemos en la televisión crónicas de la Televisión Española, habladas como Españoles y con referencias españolas).

Aunque suene irónico, la idea de esta crónica era hablar sobre las protestas de varios pasajeros en Huancayo que destruyeron el terminal terrertre protestando por el precio de los pasajes. ¿Cómo encaja eso con el resto? Probablemente en la forma en que se ve el país, que es la misma de los medios de comunicación y de la polarización entre peruanos de Lima y peruanos de fuera de Lima. La misma polarización de las últimas elecciones presidenciales.

El resto del país se está acopstumbrado a tener que realizar protestas escandalosas, tomar carreteras, agredir autoridades, destruir infraestructura, sólo para poder salir en las noticias y ahí decir que les parece muy caro el pasaje o no les gusta el director de un colegio o quieren que se capture a un delincuente que secuestró a una niña. No comparto la idea de protestar porque el pasaje está caro (acabo de bajarme de un obnibus y si, parecía caro, pero tenía opción de pagar la mitad por otro en el que mi vida corría riesgo, así que decidí pagar un poco más). Pienso que eso debe autoregularse (es decir, el gobierno NO debe regularlo). Pero si debe haber algún tipo de participación del gobierno que demuestre que es realmente el gobierno de TODO EL PERÚ y no solo de Lima. Hace rato que debería considerarse ampliaciones de algunas carreteras como la Carretera Central, mantener otras carreteras operativas, construir nuevas. En mi obnibus venía una señora que luego de 16 horas desde Arequipa, tomaría otro obnibus rumbo a Huancayo, 10 horas más, en lugar de usar alguna carretera que de Arequipa la lleve a Huancayo pasando por Ayacucho en menos de 10 horas y sin tener que bajar a la costa. Lamentablemente nuestro país está construído de tal manera que Lima siga siendo su centro.